No sé cuántas personas he visto morir en las últimas semanas. ¿A ti también te duele el corazón?
Había empezado a escribir una newsletter con cosas bonitas porque por suerte leo a gente que escribe cosas que me hacen cosquillas en el cerebro y quería compartirlas, pero solo me sale llorar.
En marzo de 2022 me sentía parecido y escribí esto:
En aquel momento estaba muy claro que había que condenar (e incluso enfrentarse) a un país que decidía invadir un territorio, pero ahora en Gaza “la situación es muy complicada”. Quizá porque los muertos no son europeos ni blancos.
No me entra en la cabeza que exista tal impunidad para cometer tales horrores. Miro constantemente mi móvil esperando leer la noticia en la que se confirma un alto el fuego pero a cambio veo más muertos y más bombas. Más horror.
En la newsletter que he compartido arriba incluía enlaces para hacer donaciones si se puede, y aprovecho para añadir uno a Palestine Children's Relief Fund (PCRF).
El mundo duele y yo me refugio en mi hija y mi hijo, sabiendo lo privilegiada que soy por poder tener un respiro y ser a la vez su refugio. El mundo duele y tomo aire con paseos con frío y sol en una mañana de otoño.

Sigo queriendo gritar porque no sé qué más hacer con esta impotencia. No sé cuándo escribir sobre cosas bonitas volverá a tener algún sentido.
Cuídate mucho, lee mucho y abraza mucho a los que quieres. No sé muy bien qué podemos hacer para detener un genocidio, pero denunciarlo, ir a manifestaciones o firmar esta petición de Amnistía Internacional es lo mínimo que se me ocurre.
Nos leemos.-María
